El Sufrimiento
Sufrir es como se reacciona a una pérdida. La reacción de sufrimiento se puede experimentar en respuesta a una pérdida física, tales como una muerte o la respuesta a una pérdida simbólica. Una pérdida social como un divorcio o quedarse sin trabajo. Toda pérdida involucra a alguien amado/a o algo que llena una necesidad significativa en cada uno de su vida.El sufrimiento se puede experimentar en la combinación de una reacción mental/emocional, física o social. Las reacciones mental/emocional pueden incluir enojo, culpabilidad, ansiedad, tristeza y desesperación. Las reacciones físicas pueden incluir problemas para dormir, cambio de apetito, problemas físicos, o una enfermedad. Las reacciones sociales pueden incluir sentimientos como cuidar de otros en la familia, cambio de función en la familia, regresar al trabajo, o diferencias en situaciones sociales.
No hay una manera mala o buena de sufrir después de una pérdida significativa. Casi todos descubren cómo seguir adelante con la vida, aunque la experiencia del sufrimiento es difícil y un momento de prueba.
Las maneras para sobrellevar dependen de su personalidad y su relación con la persona que ha muerto. Estas experiencias se pueden afectar por sus antecedentes culturales y religiosos, la habilidad para sobrellevar, historial mental y sus sistemas de apoyo. Cuidándose, aceptando el apoyo de amigos y familiares puede ayudar a la persona a salir de esos momentos difíciles
El Duelo

El duelo es un período después de la pérdida donde se experimenta el sufrimiento. El tiempo que dura el duelo depende de qué tan cercana era la relación con la persona que murió, cuánto tiempo duró anticipando la pérdida.
Algunos ven el proceso de duelo en 4 fases:
- En shock y entumido/a: Por lo general ocurre inmediatamente después de la muerte, esto es evidente cuando la persona tiene dificultad para creer que ha ocurrido un deceso; se siente aturdido/a y atontado/a.
- Anhelando y buscando: Cuando se pasa el shock y lo entumido, hay la tendencia de “olvidar” que la persona ha muerto. A lo mejor alcanza a ver a alguien que le recuerda del fallecimiento, o espera que esté ahí cuando llegue a casa.
- La desorganización y desesperación: Cuando la realidad de la ausencia de la persona que murió se asienta, es común sentirse con depresión y es difícil pensar en el futuro. Usted se puede distraer fácilmente, o tiene dificultad para concentrarse y enfocarse en alguna tarea.
- Reorganización: Cuando se empiezan a hacer los ajustes poco a poco en su vida porque ha cambiado por la pérdida, un sentido de reorganización y renovación empieza a evolucionar. La vida siempre cambia después de una pérdida significativa, pero despacio aprende a ver cómo los diferentes aspectos de su vida empiezan a tener prioridades cuando “recoge los pedazos” y empieza a seguir adelante. No quiere decir que se olvidó de la persona que falleció, pero ha empezado a aprender a vivir con este conocimiento.
Lo que más necesita la gente después de una pérdida significativa es el apoyo de los seres queridos que le cuidan, la familia y amigos. Ayuda saber qué recursos hay disponibles en la comunidad para que las personas puedan tomar ventaja de los servicios que se necesitan.

